22 de febrero de 2011

No puedo creer que la más simple cosa me cause celos. ¿Y sabes qué? Estos celos nacieron gracias a vos.
No es que quiera echarte la culpa al respecto, es solo que no puedo verte y evitar pensar que no sos mio. Me cuesta creer que hace dos años pasabamos tanto tiempo juntos - y solo eramos conocidos -.
Si. Año 2009: Pasabamos cinco horas sentados al lado del otro durante dos semanas para ser precisos. Gracias a que mi mejor amiga, compañera de banco, se rió tan fuerte en esa clase de biologia, que la cambiaron y te pusieron a vos a mi lado. Recuerdo que mi cara tenia una expresión neutra, pero por dentro saltaba de alegria.  
Año 2010: Solo compartiamos miradas. Miradas secretas, porque nadie se daba cuenta. Ni siquiera mi mejor amigo. Hay un hecho que sucedio en el mes de octubre o noviembre, no recuerdo muy bien. Estabamos trabajando en grupos para una clase de geografia. Yo me dirigi al banco donde se encontraba mi mejor amigo y tres amigos más. Para ser más precisos, TU GRUPO. Claro, yo no pertenecia ahi, pero quise ayudarlos a abrochar las hojas para ubicarlas en la carpeta -era tan divertido, ninguno sabia como hacerlo-. ¿Y vos? ¿Te habias escapado del trabajo asignado? No. Estabas atras mio y me abrazaste suavemente por la cintura. Supe en tu mirada que lo hiciste a proposito.  Una vez más nadie se dio cuenta. Un recuerdo tonto, pero es uno de los más felices que tengo sobre ti. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario